Diferentes tipos de servicios en mudanzas internacionales
Cuando vamos a encarar una mudanza, las posibilidades para concretarla son muchas, teniendo en cuenta la amplia diversidad de servicios existentes. Y esto no cambia demasiado en el ámbito internacional, por supuesto. Por eso, resulta vital que estudiemos profundamente el tema y sepamos claramente a quien vamos a confiar nuestras pertenencias.
¿Qué se debe tener en cuenta a la hora de contratar a una empresa de mudanzas?. Principalmente, que la firma brinde garantías confiables, profesionalidad comprobada y tarifas lógicas. En el caso de las mudanzas internacionales, tienen especial importancia condiciones como la seguridad y la rapidez.
Es importante elegir empresas serias y respetadas en el sector, porque en este tipo de cuestiones aquel dicho que indica “lo barato sale caro” puede cumplirse en muchas ocasiones, y muy a nuestro pesar…No olvidemos que cualquier error en la mudanza puede significar la pérdida de objetos valiosos, tanto a nivel económico como afectivo.
Por ejemplo, las empresas de mudanzas internacionales con experiencia en el mercado realizan inspecciones antes y después de la mudanza, tanto para verificar la cantidad de bultos a transportar como para comprobar que todos hayan llegado en perfecto estado. Al mismo tiempo, brindan asesoramiento en temáticas como legislación aduanera e importación, entre otras cuestiones.
Seguridad y presupuesto
Además de corroborar que la empresa a contratar cuente con todas las inscripciones legales correspondientes, como por ejemplo autorización a nivel regional o nacional por parte de un organismo competente o inscripción impositiva, también es muy importante dentro del servicio la calidad de los materiales con los que se embala y la pericia técnica de los encargados de llevar adelante la mudanza.
Un punto trascendente es contar con un presupuesto previo a la mudanza, para que no haya inconvenientes posteriores con los honorarios, así como también la firma de un contrato donde la empresa se haga cargo frente a cualquier problema. En el mismo sentido, debemos exigir una visita previa a nuestra propiedad, para que los técnicos tengan en claro la cantidad de elementos a transportar.
El precio variará de acuerdo a la cantidad de bultos y a la distancia que insume la mudanza. Actualmente, los vehículos dedicados a este tipo de mudanzas internacionales están equipados con la tecnología más avanzada. No acepte servicios de empresas que cuenten con vehículos precarios. También existe la posibilidad de realizar mudanzas internacionales por avión o en contenedores por barco, aunque quizás este tipo de servicios se emplea en mayor medida cuando la distancia geográfica así lo exige.
Pocas actividades físicas son tan delicadas y complejas como una mudanza internacional. No sólo se trata del cambio de país, sino también del nuevo ámbito donde vamos a desarrollar nuestra nueva vida, así que la empresa de transporte de mudanzas debe conocer muy bien la forma de trasladar todos los bártulos con el menor riesgo posible para que los objetos que son históricos en la familia lleguen en buen estado. La tarea de preparar la mudanza puede convertirse en un trabajo titánico si no se ha pasado por la experiencia de haber hecho alguna vez un cambio de las proporciones que provoca esta clase de movimiento internacional.
Comencemos por suponer que una mudanza de estas dimensiones equivale a llevar todos sus muebles, incluidos todos aquellos de menor cuantía. El primer consejo que podemos brindar es que hay que ir de mayor a menor, esto es, de lo más grande y abultado hasta lo más pequeño y menudo. Todos los muebles más voluminosos, como sofás, sillones, mesas y roperos deben ser embalados juntos y ser sacados antes que el resto de las cosas de la antigua morada. De la misma manera, al llegar a destino, serán también las primeras entidades destinadas a entrar en el nuevo hogar. Lo mismo sucede con aquellos objetos no tan corpulentos, pero sí muy pesados, como grandes televisores, modulares o cómodas familiares antiguas, pero siempre en una segunda instancia e inmediatamente después que los primeros.
Por otro lado, las cosas frágiles deben embalarse por separado e individualmente; por ejemplo las copas de adorno, los vasos de lujo y toda la delicada cristalería del hogar. Lo mejor para guardar este tipo de efectos son las cajas de cartón previamente acolchadas con frazadas viejas para evitar golpes, caídas y destrozos. Cada pieza debe ser envuelta en papel y colocada en un casillero de cartón (sería lo deseable) para que quede firme y no se salga de lugar con los vaivenes del viaje.
En cuanto a los aparatos electrónicos, siempre se recomienda conservar las cajas originales, pero en el caso de no tenerlas, deberían ser cubiertos por frazadas fijas, sobre todo al frente de las pantallas (para el caso de los televisores) y sobre sus componentes más delicados. Hay que asegurarse que estos objetos sean los últimos en cargarse para que, entre todo el fardo de cosas, queden atados y acomodados arriba del todo. En cuanto a la ropa deben existir dos clases de tratamientos y embalajes: uno, con las prendas que no se arrugan, como las de lana, que pueden agolparse bastante bien en valijones y que pueden presionarse sin riesgo para dar más lugar a otras del mismo estilo. Lo mismo ocurre con toda la gama de ropa interior y ropa usada que no se ha tirado por razones sentimentales. Otro tratamiento especial deben recibir las ropas finas, que requieren un cuidado más meticuloso. Éstas necesitan ser embaladas individualmente en bolsas plásticas que las aíslen de la humedad y las preserven de todo cambio brusco de ambiente.
Éstos son, básicamente, los elementos a tener en cuenta en una mudanza internacional
No cabe ninguna duda que las mudanzas insumen importantes cambios en nuestras vidas. Suelen tratarse de períodos caracterizados por vaivenes emocionales, debido a la ansiedad que provoca la necesidad de ubicarse rápidamente en el nuevo destino. Sin embargo, si además hablamos de una mudanza internacional, estas características se profundizan.
Por eso, para que el proceso se viva en forma agradable, resulta muy importante planificarlo adecuadamente y con tiempo. Algunos de los puntos más importantes a tener en cuenta son:
• Deshacerse de todo aquello que no tenga una utilidad concreta en el momento de la mudanza. Ropa, electrodomésticos y objetos varios que ya no usemos deben ser eliminados o (mejor aún) donados a algún templo, organización no gubernamental o centro social.
• Dar de baja con un tiempo prudencial todos los servicios contratados en el domicilio anterior, con el propósito de evitar la acumulación de deudas frente a un posible olvido. Al mismo tiempo, contratar los servicios necesarios en la nueva propiedad.
• Realizar todos los trámites burocráticos y administrativos inherentes a la entrada al nuevo país (pasaporte, visa, etc.) con la suficiente antelación. En el caso de los ciudadanos europeos que se trasladen a otro país de la UE, estos pasos son mucho más sencillos.
• Averiguar presupuestos de distintas empresas que realicen mudanzas internacionales, siempre privilegiando las condiciones de seguridad que nos garanticen, ya que lógicamente el principal objetivo es que todas nuestras pertenencias lleguen sanas y salvas. Verificar que la cantidad de bultos que se carguen sean los mismos que se entregan en el destino, y también que no hayan sufrido ningún tipo de deterioro.
• Llevar directamente con nosotros toda la documentación personal de extrema importancia, como documentos de todo tipo, escrituras de propiedades o diplomas y certificados de graduación. Llevar una determinada suma de dinero en la moneda del país de origen, para estar cubiertos durante los primeros momentos en el nuevo país.
• El embalaje, tanto si es hecho por nuestra cuenta como si lo efectúa la misma empresa especializada, debe ser realizado con mucho cuidado y separando en cajas especiales los elementos más frágiles.
• Todas aquellas cosas de valor económico más importante, como por ejemplo joyas o relojes, no deben embalarse con los demás elementos de la mudanza. Lo ideal es transportarlas nosotros mismos, o en todo caso enviarlas con un correo o transporte especializado de suma seguridad. Si no van a ser usadas en el destino, pueden depositarse en una caja de seguridad.
• Cargar en la agenda del teléfono celular todos aquellos números de utilidad: familiares, asistencia médica, empresa inmobiliaria con la que contratamos la nueva vivienda, etc.